NADA EN LA VIDA DEL BEBÉ RECIÉN NACIDO TIENE SENTIDO, SI NO ES DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL CUERPO DE LA MADRE

Hoy he tenido la suerte de asistir a un seminario sobre Neurociencia y Epigenética del Nacimiento, impartido por el médico experto en neurociencia perinatal, Nils Bergman. La plataforma Salud Mental Perinatal Terra Mater lo ha hecho posible. Su formación, dirigida por Ibone Olza, psiquiatra infantil, especializada en salud mental perinatal, es un viaje hacia uno mismo. Sólo desde ahí podemos mejorar como profesionales en la atención, el acompañamiento y el servicio que ofrecemos. El seminario contó además con la traducción simultánea de Kika Baeza, médico e IBCLC. ¡Un lujo! Hacia una atención integral y respetuosa de las familias, las mujeres y sus bebés. Salimos todos tocados, emocionados, reflexivos. Mi más profundo agradecimiento a Nils y Jill B. Isabel, Ibone y Kika por la vivencia que tuvimos. 

Sería imposible poder transmitir todo lo que Nils Bergman ha condensado en 7 horas. Pero me gustaría lanzar la idea de cómo desde la más pura Biología, debemos respetar, no interferir y proteger lo que la naturaleza tiene meticulosamente diseñado. No hacerlo, tiene consecuencias tan grandes como determinar la salud y el desarrollo para toda la existencia. La buena noticia, es que es tan fácil como dejar que madres y bebés se conozcan sin molestarles, sin interrumpir. Sin separar, sólo por si acaso.

En cuanto a partos y bebés prematuros, cambiar de una vez el paradigma actual, centrado en los profesionales de salud y protocolos hospitalarios, por CUIDADOS CENTRADOS EN LA FAMILIA. Aún con más necesidad. Estas imágenes pertenecen a otra manera de trabajar en una UCI neonatal. Nils y Jill Bergman acompañan a un bebé nacido de manera prematura. El bebé recibe todos los cuidados que la medicina le puede brindar para su supervivencia. Pero en lugar de hacerlo en una incubadora, los cuidados se realizan sobre su madre. Este es el cambio de paradigma: los mejores resultados se obtienen en contacto piel con piel.

Como sabemos, el parto sano, fisiológico, al que se permite la danza neurohormonal sin interrupciones empodera a la mujer que pare. La razón no es otra que la ecología del nacimiento que en última instancia, permite la supervivencia de la especie. La madre, rebosante de oxitocina está preparada para defender y sacar adelante a su  cría gracias a esta potente hormona. El tipo de parto afecta la salud del recién nacido de por vida. Al nacer, el bebé espera ser amado y poder amar. Nace con capacidad de dar. La oxitocina y estar en su madre, sobre su madre, es el medio, el mecanismo por el cual lo consigue.

EL CEREBRO DEL BEBÉ

Colocar al bebé sobre el pecho y la piel de su madre es lo que el bebé espera. Viene programado para ello. En su ambiente, el bebé recién nacido permanece en calma (cuando no ha habido un parto traumático). Desde ahí, el bebé establece contacto visual con su madre. Dispara la creación y estabilización de circuitos de ida y vuelta. El camino de la oxitocina y la dopamina que comparten estaciones en el cerebro. El bebé huele, siente y escucha la voz de su madre. Siente que todo está bien. La naturaleza no espera simplemente que el bebé sobreviva: espera que prospere y se desarrolle bien.

 

Para especies como los primates, la madre es su medio ambiente. Nada en la vida del bebé tiene sentido excepto desde el punto de vista del cuerpo de la madre. En el lugar esperado, el bebé pone en marcha COMPORTAMIENTOS NEUROENDOCRINOS ALTAMENTE CONSERVADOS. Por ejemplo, el agarre espontáneo al pecho. La succión del pecho de la madre forma parte de la regulación del bebé al nacer. Tan importante es este comportamiento, que pudimos ver a un bebé nacido con 29 semanas de gestación, que se engancha al pecho materno y comienza a succionar, sin necesitar soporte ventilatorio. Se dice que succionar cansa a los bebés prematuros, pero lo que les cansa de verdad es intentar mantener una homeostasis lejos del cuerpo de su madre. (La homeostais a través de la autorregulación busca un mantenimiento constante de la composición y las propiedades del medio interno de un organismo). Además, el bebé recibirá el calostro eyectado por los niveles altos de oxitocina que se producen cuando madre y bebé no son separados.

 

 

En la mayoría de los servicios de neonatología, se permite los Cuidados Madre Canguro cuando el bebé está estable….pero es que el bebé no está estable porque no está en contacto con su madre.

En un estudio realizado por el propio Nils Bergman,  ( Randomized controlled trial of skin-to-skin contact from birth versus conventional incubator for physiological stabilization in 1200- to 2199-gram newborns), se comparó la estabilidad de bebés prematuros entre 1200 gr de peso y 2200, según si se realizó piel con piel o se trasladó al recién nacido inmediatamente a la incubadora. Se asignaron los bebés a cada grupo de estudio de manera aleatoria. La estabilidad se midió a través de valores fisiológicos de signos vitales como la saturación de O2, frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria y temperatura, además de una escala cardiorespiratoria, SCRIP. Los bebés asignados a piel con piel fueron atendidos al nacer sobre la madre y permanecieron ahí. Se monitorizó la estabilidad durante 6 horas para poder medir la regulación de los sistemas del bebé.

A las 6 horas, TODOS los bebés, el 100%, mantenidos en contacto piel con piel se encontraban estables. Solo el 46% de los bebés en las incubadoras alcanzaron la estabilidad. 8 de 13 bebés en incubadora desarrollaron episodios de hipotermia. Ninguno de los bebés en piel con piel lo hizo. Hablamos de bebés de entre 1200 y 2200 gr. Asignados por igual a ambos grupos. ¿Y si son las incubadoras las que desestabilizan a los bebés en comparación a mantenerlos en el hábitat materno? La separación de la madre des-regula a los bebés.

El desarrollo de conexiones neuronales: el Sueño del bebé

El cableado, el desarrollo de conexiones neuronales del cerebro del bebé ocurre durante el sueño. El sueño se produce en CICLOS. Hacia los 6 meses de vida, los ciclos de sueño de los bebés se parecen al del adulto, pero cada ciclo dura una hora. Cuando duerme el bebé, su cerebro se desarrolla. Necesitamos entender su sueño de una manera correcta, ya que hasta ahora no hemos venido sabiendo respetarlo. Las expectativas de los adultos en nuestro mundo occidental hacia el sueño del bebé no tiene nada que ver con lo que la biología permite al recién nacido. Los adultos hacemos bloques con los ciclos de 1 hora por la noche y así podemos dormir durante varias horas seguidas. Además el sueño está regulado por un gen que diferencia los ciclos dia/noche. En el bebé, este gen solo se expresa a partir de los 3 meses como pronto. Antes de eso un bebé NO PUEDE diferenciar. Es imposible esperar que lo haga.  Y esto es así porque debe ser así. El bebé organiza su vida en:

  • periodos cortos de sueño
  • establecer contacto con su madre, visual y gestual
  • momento para alimentarse al menos, cada hora

Comer dormir, comer dormir…Comer, dormir, jugar. Jugar es contacto ojo con ojo. Según vaya madurando será sonreír,  interactuar con su entorno…

El bebé es capaz de comenzar a juntar los ciclos de sueño a partir de los 3 meses. Pero habrá bebés que no lo hagan hasta el año o más tarde y seguirá siendo normal. Lo que no pueden es hacerlo antes de los 3 meses. Aproximadamente, a partir de los 9 meses, cuando es posible para su fisiología mantener la glucosa en sangre estable (cada bebé tiene su ritmo y no olvidemos que la lactancia no es solo nutrición), será capaz de dormir toda la noche. Forzar a hacerlo antes supone una disrrupción en su desarrollo. Respetar este desarrollo es lo saludable para el bebé. Solo 1 de cada 1000 bebés de 6 meses duerme toda la noche en una distribución normal.

CABLEAR EL CEREBRO

Los bebés desarrollan el cableado de su cerebro aproximadamente los primeros 1000 días de su existencia. Esto incluye el embarazo  y los 2 primeros años de vida.

El olor de la madre organiza el estado del bebé. El sueño profundo, el despertar, estar relajado, estar alerta, estar estresado o llorar. Es profundamente emocional. Según crecemos vamos perdiendo el sentido del olfato. Los bebés tienen un sistema olfatorio MUY desarrollado. Es el motor principal de estos sistemas. El sueño ocurre porque el bebé huele a su madre. El contacto piel con piel permite ciclos enteros del sueño para el bebé. INTEGRIDAD del sueño. Por tanto, permite el desarrollo de su cerebro.

La maduración del bebé es medida en circuitos de conexiones neuronales. Los circuitos que procesan información básica se fijan antes que los que procesan información más compleja. Los circuitos complejos se construyen sobre los sencillos, por lo que es lógico pensar que será más difícil desarrollar estos segundos si los primeros no se han desarrollado adecuadamente.

PRIMEROS 1000 MINUTOS DE VIDA

El bebé debe pasar la mayor parte de su tiempo en brazos de su madre. Pretérmino y a término. Incluso para bebés de muy bajo peso, propiciando una continuación ininterrumpida. Las primeras 24 horas son de vital importancia. Si las primeras 24 horas se permanece en piel con piel, las segundas 24 horas serán más fáciles. En la vida diaria, en una sociedad donde el tiempo es exigente, esto es posible gracias al porteo. Portear permite libertad de acción mientras el bebé continúa con su desarrollo en su ambiente.

 

 

 

Más crítica aún es la primera hora de vida. Y más en el bebé prematuro. Al nacer, el bebé se pregunta ¿dónde estoy? De manera que, respondiendo al ambiente que se encuentra al nacer, pueden expresarse unos u otros genes.  Interacción entre el gen y el medio. Cuando un gen se expresa por primera vez se adecuará al medio que encuentra.  Esta predicción inicial se convierte en una adaptación al medio. El bebé debe elegir entre activar el sistema de Cortisol o el de Oxitocina: cortisol en caso de separación y oxitocina en caso de piel con piel.

Eventos solitarios no alteran los genes. Pero cuando se repiten situaciones si. Un alto porcentaje de las personas que cometen suicidio tuvieron episodios de repetición de abuso en la infancia. Sus receptores de cortisol estaban alterados. En una  situación normal de estrés aumenta el cortisol pero después disminuye y se produce la recuperación.

EL AMBIENTE QUE EL BEBÉ ESPERA ES LA MADRE

Los primeros 1000 minutos por tanto, marcan la primera exposición al mundo, ¿a qué medio debo adaptarme? En el ambiente que es la madre, el bebé puede amamantarse. Al hacerlo, el bebé hace mucho más que nutrirse. AMAMANTAR ES IGUAL A PROGRAMAR, MODULAR. Solo un porcentaje de la función del amamantamiento es nutrición. El resto son complejos procesos de regulación y desarrollo. Esta regulación cubre las necesidades del cuerpo y la mente del bebé. El vínculo, la lactancia, los ciclos de comida / sueño llevan al APEGO SEGURO. De manera paralela, se produce un UN PROCESO DE SENSIBILIZACIÓN EN LA MADRE que la capacita para cuidar de su bebé en sintonía con él.

El cerebro materno se prepara para esta plasticidad en un parto sano..al que se llega con una gestación sana. El contacto piel con piel las primeras 24 horas se relaciona con un comportamiento materno de tipo Q: predice un apego seguro. Mayor sensibilidad materna en el tiempo.

La oxitocina es el sustrato que sostiene todos estos circuitos. La madre es la clave para el desarrollo neural.

Resilencia al estrés: la resilencia, es la capacidad de mantener un funcionamiento emocional sano tras experiencias estresantes. El objetivo de la regulación es lograr resilencia. 

El regreso a la normalidad tras un estado de estrés se produce en estados de salud. Pero si el estrés es muy grave o prolongado, o una persona es especialmente sensible a esa circunstancia, no se vuelve al estado original por lo que los epigenes cambian.

Al nacer, el bebé tiene una carga elevada de adrenalina y cortisol necesarias. Debe volver a un estado normal. Es su primera oportunidad de lograr la resilencia. Si desde el principio el bebé recibe del entorno que debe mantener el estrés elevado, no regresará a la normalidad adaptando el sistema de costisol para vivir en un ambiente que le es hostil.

 

LA SEPARACIÓN CERO, ES LA RESPUESTA A TODAS LAS PREGUNTAS.

En otro estudio realizados por N. Bergman se estudiaron los ciclos de sueño de bebés en piel con piel y esos mismos bebés en cunas. Todos los bebés en contacto piel con piel completaron ciclos de sueño. Cuando se les separaba y llevaba a la cuna, estos ciclos de sueño no se produjeron. Sin ciclos de sueño NO hay neurodesarrollo. Bebés con 48 horas de vida a medio metro de la madre parece que están durmiendo…están tumbados y quietos pero en realidad sienten miedo y están paralizados. Es una respuesta adaptativa a la amenaza de no estar con su madre.

Campaña Que no os separen, el Parto es Nuestro.

Como ejemplo, vimos el video de un bebé llorando. El padre enciende una aspiradora y el bebé hace un reflejo de moro, de SUSTO. Es un reflejo de sobresalto. Estado de vigilancia. Aprieta el puño y extiende los brazos. Evade la mirada y mira lejos. La aspiradora se apaga  y los puños se abren pero el bebé está sin tono, en un estado de disociación. Lo mismo sucede en un famoso video que se volvió viral hace unas semanas de un padre que vocalizaba un Ommmm para calmar a su bebé. En ese video se aprecia incluso la taquicardia y taquipnea (aumento de las respiraciones del bebé), que se encuentra en un estado de miedo y pánico.

Gracias a esta competencia de parecer dormido o disociarse, ha sobrevivido la humanidad. Es un mecanismo de supervivencia primitivo. Respuesta al estrés por separación. Es una respuesta a la amenaza. Se inician los cambios en el sistema de cortisol y conectores en el cerebro para adaptarse al ambiente hostil y difícil que el bebé separado de su madre encuentra al nacer. La separación de la madre es estrés tóxico. Los cambios que ocurren en el cerebro del niño en un ambiente estresante no son cambios negativos sino “apropiados” para adaptarse a ese ambiente negativo. Se adapta al estrés.

Los bebés no pueden SABER que están bien si están separados de su madre por mucho que nosotros sepamos que no corren peligro. El bebé no sabe que está bien. El bebé debe SENTIR que está bien a través del olor, el tacto y la voz de su madre. Si no puede sentirlo se disparan los sistemas de miedo y amenaza, las vías del cortisol.

La sociedad recoge lo que siembra en como trata a sus niños. La lactancia es el motor que nos ayuda a llegar a un apego seguro. Para eso necesitamos separación cero. La separación viola el programa innato de madre y bebé. Importa cómo nacemos. Se debe permitir al bebé poder expresar sus conductas neuroendocrinas altamente conservadas…respetar el parto fisiológico es posible. Es DEBER. Bajemos las luces para permitir que las conexiones sucedan. Por supuesto en cesáreas es preciso respetar y propiciar  hábitat del bebé, separación cero en cesáreas.

Cuanta mayor patología en bebé y madre, más se necesitan para regularse. Por ejemplo realizar piel con piel es coadyuvante a un tratamiento farmacológico para la hipertensión materna en una preeclampsia. Se está realizando en el hospital donde trabaja Nils Bergman en Sudáfrica. En caso de bebés pretérmino, se debe propiciar aún más el ambiente perfecto que es la madre.  La madre es la clave para el desarrollo.

En Salud Pública la primera opción siempre es la prevención. Los cambios que se producen en los circuitos reguladores de la oxitocina y cortisol por separación al nacer permanecen en el tiempo. La terapia es difícil. Sobra la evidencia, los motivos para cambiar el paradigma. ¿Por qué esta costando tanto? ¿Por qué tanta resistencia?

“No puede haber una revelación más intensa del alma de una sociedad que la forma en que se trata a sus niños”.N. Mandela.

Y una se pregunta, ¿qué encontré yo al nacer? Qué encontraron mis padres, mis hermanos, el vecino, los compañeros de colegio de mis hijos…¿y si la clave de un mundo mejor no es más que esta?